En este momento de mi vida, dos sentimientos antagónicos se contraponen. Como amor y odio, pero no exactamente así del todo. Por un lado, suceden algunas cosas buenas, por el otro siento el dolor de la perdida. Y en el medio, estoy yo, mirando el vacío y con lo mismo dentro del alma. Un vacío en el corazón, por tres personas que ya no están (Si, son tres), por la injusticia que ocurrió. En ese lugar de mi alma dolida, no siento nada. Salvo cuando me acuerdo y lloro. Pero sino, solo odio, el lado oscuro me intenta tomar y yo combato contra eso a cada instante. Por eso, cuando una persona amiga me pasa a visitar por el trabajo, me saca de ese odio eterno que siento contra el caos del universo, contra el dolor que siento. Es lo poco que me hace bien, que algo me distrae.
Me siento parado en medio del vacío espacial, sin sentimientos, sin ser humano, sin ser conciente. Solo yo, desnudo, ante la inmensidad del cosmos. Sino me acuerdo de mis amigos perdidos, que es cuando siento el dolor punzante, no siento nada. Rezo por más visitas inesperadas, que me rapten del caos de mi lado oscuro. Gracias a todos los que están, no hay buenos consejos para lo que me pasa. Solo requiere de tiempo y paciencia. A veces, el dolor es inevitable y hay que soportarlo nomás, para así aceptar lo que se perdió y no será mas. Antes que muchos consejos, aprecio más a las personas que solo se sientan a mi lado, aunque no digan nada. Estando sentados a mi lado, demuestran que una acción vale más que mil imágenes y que un millón de palabras. Me dicen sin hablar, estoy acá, contá conmigo, no desfallezcas que te acompaño. Y eso vale mucho mas para mí que el consejo del más sabio.
Esta es Micaela, una bebe que no nacerá. Esto va a ser largo como mi tristeza y mi furia. Aun así, no me va a alcanzar el espacio para contarlo todo.
Esta mañana hubo un accidente en Panamericana, yo no me entere hasta la noche. Caminando por avenida Entre Ríos con Hernán, llegando al Congreso, me sonó el celular. Era Elizabeth, extraño que me llame, me pregunte que podría ser. Cuando le pregunto como esta me dice, mal.
"Mariana y Sebastián tuvieron un accidente en Panamericana. Pero como están? Están en la morgue judicial."
Viste cuando algo te pasa por encima y no crees que sea cierto. Viste cuando un millón de ideas surcan tu cerebro y ningún sentimiento te queda en el corazón? Viste cuando existe ese vacío en tu interior que ni siquiera es dolor? Bronca, furia, odio, dolor, impotencia, incredulidad. Eso fue lo que sentí luego, pero en ese momento, solo sentí un vacío. No era cierto, aunque me lo había dicho una persona de total confianza, no lo podía aceptar como cierto. Era como si me hubieran dicho que vieron un ovni y un extraterrestre se los quería llevar a su planeta, pero le dijeron que no porque debían ir a casa para cenar.
Mariana, Sebastián, estaban casados desde hacia unos años. Iban a tener un hijo, después de dos intentos de embarazo fallidos. Habían superado el umbral de los tres meses esta vez, el embarazo iba bien y se habían hecho un estudio, de donde salio esta fotografía. Me la mando por mail hace un mes. Estaba recontento, por esa sobrinita que tendría, ya soñaba con tenerla en brazos. Contento por ellos que se merecían ser padres, por ser dos personas excelentes, porque eran mis amigos. Hay tantos que son padres y son un desastre de personas, hay tantos que solo vomitan hijos a este mundo sin ninguna base para el futuro. Hijos que son abandonados por padres que solo quieren estar en su idiotez particular, sea droga, chupi o lo que mierda sea. Estaba contento porque ellos eran de las pocas personas que me rodea que me importan verdaderamente, como toda la gente que me acompaño en el hospital. Y eso no quiere decir que estuvieran cada momento a mi lado. Hubo gente que solo vino una vez o ni siquiera vino, pero mostró su verdadera naturaleza, que les importaba. Su presencia iba más allá de la presencia física. Estaba feliz porque estuvieron en el peor momento de mi vida. Por eso los consideraba más reales que mucha de la gente que me rodea. Eran sinceros, honestos, cordiales. Siempre dispuestos a recibirme en su casa, siempre predispuestos a escuchar, siempre dispuestos a dar una mano.
Hace casi 700 años, exactamente un viernes 13 de octubre como este que paso, pero de 1307, fue una fecha fatídica. Y Hernán no sabe aun como se le ocurrió llamarme al salir de su parcial, con los nervios de punta. Pero gracias a que se le ocurrió, yo tuve un brazo amigo que me agarro y me contuvo cuando parecía que me caía. Gracias Ototo, hermano. Sos un grande y entendes bien lo que me pasa. Me senté a orar por sus vidas, llorando, rugiendo, jadeando. Grite en cuclillas hasta que me dolió el pecho y sentí que los pulmones me iban a estallar. De no ser así, hubiera seguido descargando mi furia. Odio esto, es una injusticia. No existe la justicia divina. No existe el buen Dios. No existe ley que explique esto. Hoy, estoy muy mal, mañana quizás no este mejor, pero lo estaré algún día. Hoy, lloramos a nuestros seres queridos que se fueron. Sebastián (alias Maverick) y Mariana. Maverick le decían por el personaje de Top Gun. Como hubiera querido contarte todo lo que me paso este ultimo tiempo y volví a ser la persona que era. Ahora ya no podré, o ya te habrás enterado. Te quiero viejo, los quiero a los dos. No había personas que merecieran mas vivir que ellos. No existe nada que conforte esto o que explique tamaña injusticia. Tanta gente que merece morir, vive. Y tanta que merece vivir, muere. Este es el segundo caso. Y a Micaela, seguiré soñando con que te tengo en mis brazos y te llevo a pasear. Decime Dios, que hizo Micaela para nunca nacer? Bueno, es simple, la ley karmica te lo explica mejor que cualquier idiota adorador de muertos colgados. Micaela eligió no nacer quizás, o no tenia ganas, o no tuvo la energía para hacerlo. Quien sabe? Solo fuerzas superiores podrían explicarlo, pero acá son todos mortales, así que ahorrense el discurso conformista de los misterios universales porque los mando a la concha de su madre. Esto fue una injusticia, le pese a quien le pese. Váyanse al carajo con sus idioteces religiosas y demás excusas para evitar su miedo a la muerte. Algo que no siento ante todo esto es eso, miedo. Desde que yo estuve frente a ella, no le tengo miedo. Respeto si, pero no miedo. Y la vida sigue, pero por hoy y mañana lloro a mis tres seres queridos. La vida es una sola, aunque sea eterna. Ya nos veremos de nuevo en este juego, llamado vida.
En los últimos días alguien ha dicho que estoy loco. Bueno, muchos lo dicen al ver mi actitud enérgica y apasionada. Sin embargo, veo que esa misma gente se hunde en su vida estancada y monótona. Viendo las alegrías pasar como si no existieran, enlodados en sus sufrimientos. No oyeron nunca de sonreír aun en las peores circunstancias. Y también veo como otra gente demuestra su faceta disfuncional, haciendo ver cualquier trauma que yo tuviera como un mal trance pasajero. Tantas vidas disfuncionales los hacen infelices y se escudan en mascaras de normalidad. Como yo no intento, ni soy, ni deseo ser normal o parte del común; es la razón por la que soy señalado como loco. En realidad, es que soy un ser anómalo, sui generis y que no me caso con nada ni con nadie. No me vendo y no me rindo. Así que, mientras sigan pensando que estoy loco es porque aun no comprendieron que yo bailo al son de otra música. “Y los sordos siempre piensan que los que bailan están locos”.
Los fantasmas se siguen dando, aunque debería esto ponerlo en la dimensión desconocida, no lo hago ya que quiero dejar mi reflexión sobre esto. Ya he comentado allí, sobre la aparición de “fantasmas” del pasado, gente que no te cruzas jamás, excepto en el momento o época en que estas transformando tu interior y tu exterior. Cuando estas dejando atrás el pasado o también al superar algún mambo interno. Eso me ha pasado habitualmente. Y es así, como he visto mostrar la cabeza a más de una persona que no tiene más relevancia que el leve recuerdo. Estas apariciones demuestran que lo que digo en la dimensión desconocida Ichinén es real. Se muestran, porque es como matar piojos, se agitan antes de morir. Cuando esos fantasmas se convierten en nada, se resisten a morir decadentemente. Y buscan mostrarse para joderte, quizás. Aunque eso ya seria demasiado paranoico. Prefiero pensar que las cuestiones karmicas del universo hacen que en momentos de transformación te veas enfrentado a esos viejos cucos para poder demostrar que estas distinto. Para ver como resulta el encuentro de los mismos y molestos personajes con el nuevo y mejorado que sos. Yo soy nuevo, el mismo, mejorado, quizás un poco de todo o todo junto. Y estoy viendo que aunque se siguen mostrando los más viejos y los más nuevos fantasmas, desde ex a enemigos antiguos; no hacen la menor mella en mí. No vivo ya en el pasado, así que sigan apareciendo para formar un nuevo futuro o desaparezcan para siempre.
Mas allá de tener pesadillas con demonios, como me había ocurrido durante los peores trances. Hubo uno que por lo corto, no es menos importante. Estaba peleando con alguien, era como un entrenamiento, en un bosque. En el sueño, yo tenía conciencia de quien era el otro, era Lucifer. El portador de la luz, el lucero de la mañana. Estábamos entrenando. Lucifer me tiraba al piso de un golpe, yo me intentaba levantar herido y me volvía a golpear.
-Basta, no puedo mas.-le decía.
-Basta? Eso le vas a decir a tu enemigo? Al que te va a matar? Sos un imbecil!-me respondía Lucifer.-No tenés que ser piadoso! Ellos no tendrán piedad de vos.-
Y me pateaba en el estomago, estando yo en el piso.
-Arriba!!!-me ordenaba Lucifer.
Al despertar me costo conciliar esta idea, pero finalmente comencé a ejecutar mi bronca por el lado de mis enemigos. Dirigir mi ira a quien la merecía. Esto me trajo algunos problemas con mis amigos. Recuerdo que Tamara me lo dijo durante una discusión. “Vos no eras así, eras un tipo alegre, alguien que no se detenía ante nada. Ahora tenés miedos que no existen, pareces odioso a veces, lleno de bronca.” Y era cierto, estaba lleno de odio y miedo. “El miedo lleva al enojo, el enojo al odio, el odio al sufrimiento. Ese es el camino al lado oscuro”. Y “El lado oscuro” es como titule el relato de lo que ocurrió hace casi dos años. Ser un tipo sensible como artista esta bien para crear pero te puede doler mucho en tratar con otra gente. Ser demasiado buena persona puede ser tu perdicion. "Ninguna buena acción quedará sin castigo."
P.S: Quiero agradecer a Lucifer por su ayuda, el me enseño a ser libre. Libre de ataduras, de dogmas. Y que el es como yo lo pienso y no como el mundo cree que es. El no es un demonio, es solo un rebelde. Así como yo.
Cuando uno se encuentra “bajo ataque” o estando “en asedio” como le digo yo, me parece que las circunstancias me sobrepasan. He descubierto como conté en otro lado, que lo peor que podes hacer es perder los estribos y dejarte ganar por la desesperación. “Como llevar una bandeja con copas de cristal”, si te ganan los nervios, todo se va al piso. Y en los últimos días en que me sentí bajo ataque, trate dentro de lo posible que eso no me evitara seguir sonriendo. Por que aun estando mal, podes seguir sonriendo. Sea porque ya tenés la solución o porque estas en vías de encontrarla. Y cuando puedo seguir sonriendo pese a estar bajo el peor ataque es cuando me siento bien, porque se que sigo siendo fuerte y estoy resistiendo el embate. La idea es fácil, si dejas que cada hecho negativo que sucede te arruine el día, no vas a lograr disfrutar los hechos positivos que haya. “Sufra lo que tenga que sufrir y goce lo que tenga que gozar”, decía Nichiren. Así que aunque no me sienta bien del todo, estoy bien porque “decido” que así será. Así, querido amigo, espero que sigas esta metódica y no actúes como malatendido sexual. Ya que si la muerte nos sonríe en la cara, lo único que podemos hacer es devolverle la sonrisa.
Yo, Ichinén. Soy la persona mas afortunada del universo.
Hay ciertas reglas o normas con las que, conciente o inconscientemente, he vivido. Por ejemplo, no meterme con mujeres que tienen novio, una de las que he doblado. O no meterme a romper parejas, esa la rompí hace varios meses. “De los cuernos y de la muerte no se salva nadie”. Hoy, he descubierto que ciertas reglas se han transformado en dogma. Y también que los dogmas, se transforman en fantasmas que te persiguen y te traban. Así, que la mejor opción es doblar, y si es necesario romper, esas reglas que ya no sirven.
Yo, Ichinén. Soy la persona mas afortunada del universo.